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¿Cómo pueden verse afectadas estas enzimas?
Muchas y variadas pueden ser las causas de que estas enzimas no funcionen adecuadamente, desde los cambios perjudiciales que han venido sufriendo nuestros hábitos de vida y de alimentación, el estrés, la contaminación ambiental, estados carenciales de microelementos, edad avanzada, ciertas enfermedades sufridas con anterioridad, etc.
Por ejemplo, muchos de los cambios en nuestra vida moderna actual condicionan que se pase mucho tiempo en locales cerrados, con deficiente ventilación, y también que el aire libre sufra un grado mayor de contaminación, por lo cual, al disminuir la cantidad de oxígeno que recibimos, se puede condicionar que las enzimas protectoras contra el exceso de sus “radicales libres y especies oxidantes” disminuyan también su actividad. Asimismo, muchos de los alimentos conservados que forman parte de nuestra dieta actualmente, contienen cantidades considerables de antioxidantes artificiales para su mejor conservación, y su ingestión puede ser también causa de que la actividad de las enzimas sea normalmente menos necesaria, por lo cual se inhiben y no están por ello en plena disposición de actuar a plena capacidad cuando por alguna causa específica pueden ser muy necesarias para defender a las células.
El estrés es causa, en muchos casos, de agotamiento y debilitamiento de nuestro organismo, lo cual nos coloca a veces durante períodos prolongados en situación extrema de desgaste, y causa frecuentemente la aparición de diversas dolencias y la aceleración del envejecimiento. El estrés ejerce sus perjudiciales acciones, en primer lugar, por el agotamiento energético celular, y por la caída de sus mecanismos defensivos naturales, tales como las enzimas protectoras antioxidantes.
La edad es también factor de disminución de la actividad enzimática protectora, y de la eficiencia celular para el aprovechamiento de la energía de los alimentos, especialmente cuando a lo largo del tiempo, y sobre todo en el caso de haber sufrido determinadas enfermedades, se han acumulado factores que han venido condicionando la inhibición progresiva de las enzimas protectoras y energéticas.
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